sábado, 16 de agosto de 2008

Caminar ejercita el corazón...


Caminé en la noche, con miedo a ellos, quienes se ocultan deseosos de corrumpir. Caminé por las guerras, siendo neutral, observando, esperando que la victoria y la derrota se dieran la mano y por primera vez, el conflicto se solucionara con un simple juego de Dominó entre hermanos. Caminé por fuego, un fuego bizarro, el cual llenaba de verde el planeta y congelaba el corazón humano. Caminé agarrado de la mano, de un niño ciego, el cual, supo conducirme mejor hacia la verdad y hacía el deseo a la vida que él mismo miraba. Caminé por agua pura y me quemé, dejando que el daño de mi propio cuerpo contaminado me consumiera. Caminé entre mentiras y traté de esquivarlas pensando que simplemente era una alteración de la verdad. Caminé por el tiempo viendo como mi cuerpo se descomponía junto al planeta, avergonzado de los humanos, debido a que la descomposición del planeta me ganaba. Caminé por mi cabeza, triste, cansado de conocer la naturaleza destructiva de mí mismo.

1 comentario:

Oscuridad dijo...

Increíblemente bueno. Una de esas cosas que lees, y no puedes sino sentir envidia de que no haya salido de tus manos...